A pesar de su enorme complejidad, el cerebro de un bebé es el órgano menos formado en el momento de su nacimiento, ya que la estrechez del canal del parto limita en gran medida su volumen. Durante los próximos años, su cerebro crecerá de manera notoria, al igual que el resto de sus órganos, pero lo hará de una forma significativamente diferente. Así como los pulmones ya son capaces de llevar a cabo su misión desde el parto, y simplemente van aumentando su tamaño para obtener el oxígeno necesario para un cuerpo cada vez mayor, el cerebro no sólo crece físicamente, sino que también se transforma internamente.
Cuando un bebé nace, su cerebro es un enorme conjunto de neuronas, a la espera de formar la intrincada estructura cerebral que de adulto le permitirá hablar, leer, razonar y sentir todo tipo de emociones. Algunas de las neuronas ya tienen una misión específica y su funcionamiento ha sido activado por los genes para llevar a cabo las tareas básicas para la supervivencia fuera del vientre materno, como el respirar, llorar o succionar. Pero existen billones de neuronas que aún no han sido activadas y que tienen la potencialidad de formar parte de cualquier proceso cerebral futuro.
Tan o más importantes que las neuronas son las conexiones que entre ellas se establecen para formar los circuitos o redes neuronales. Si bien una neurona aislada realiza una misión simple, millones de ellas interconectadas entre sí son capaces de realizar las más complejas tareas. Por introducir un símil, cualquier órgano de nuestro cuerpo está formado por millones de células, aunque cada célula es incapaz por sí misma de llevar a cabo la función del órgano del que forma parte. Es, por tanto, el conjunto de neuronas y sus conexiones lo que establece la auténtica potencialidad del cerebro humano.
miércoles, 18 de enero de 2012
TODO LO QUE ES O PUEDE LLEGAR A SER UN BEBÉ QUEDARÁ DETERMINADO DURANTE SUS PRIMEROS SEIS AÑOS DE VIDA...
Cuanto más jóvenes somos, más fácil nos resulta recoger datos... y mantenerlos.
La mayoría de las personas creen que cuanto mayores nos hacemos más listos nos volvemos. Y NO ES CIERTO.
Cuanto mayores nos hacemos, más sabiduría tenemos. Esa es la única gran ventaja que tenemos los adultos sobre los niños, cuanto mayores nos hacemos.
De modo que la capacidad de aprender sube como un cohete y después decae rápidamente, mientras que la sabiduría asciende despacio. Estas líneas se cruzan a los seis años.
En este punto, la capacidad de los niños para abserber información sin el más mínimo esfuerzo ha desaparecido para toda la vida, y el desarrollo significativo del cerebro ya casi ha terminado. Se ha convertido prácticamente en lo que va a ser.
No obstante, su sabiduría no ha hecho más que empezar a desarrollarse y seguirá creciendo a lo largo de casi toda su vida...
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Reflexiones para madres y padres
EL VIEJO MITO DEL ADULTO...
En cuestión de niños, la arrogancia de los adultos no tiene límites...
Se trata de nuevo del mito, viejo y reseco, del adulto.
"Los niños pequeños no son tan grandes como yo, no pesan tanto como yo y no son tan listos como yo"
¿que no son tan grandes como yo? Es verdad.
¿que no pesan tanto como yo? Es verdad, desde luego.
¿que no son tan listos como yo? JA, JA, JA.
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Reflexiones para madres y padres
martes, 17 de enero de 2012
1. Formamos parte del grupo al que llamamos Homo sapiens, y, por el hecho de formar parte de este grupo, cada uno de nosotros heredamos los genes que nos proporcionan la singular corteza cerebral humana.
2. Nacemos en un entorno que o bien nos proporciona estímulos o no nos los proporciona.
3. Cada vez que nace un niño, vuelve a nacer con ese niño la posibilidad del genio.
Llega dotado del gran don genético que es la corteza cerebral humana. La única cuestión es: ¿que tipo de entorno proporcionaremos para que esa corteza cerebral humana crezca y se desarrolle?
EL GENIO ESTÁ AL ALCANCE DE TODO RECIEN NACIDO HUMANO...
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Reflexiones para madres y padres
lunes, 16 de enero de 2012
los bebés creen que el aprendizaje es una habilidad necesaria para la supervivencia... Y TIENEN RAZÓN!!!
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